Por: Pilar Alvarez Masi
Jugar e improvisar está bien, pero analizar es un requisito indispensable para que tengamos disponibles, a la hora de poner en funcionamiento las cuerdas que componen el piano que es nuestro cuerpo, herramientas variadas, originales, disímiles. Por eso el encuentro de hoy consiste en mirar y reconocer, en prestarle atención al casi imperceptible movimiento de un labio, a la intensidad de un llanto o a una caminata que se transforma, sutilmente, en baile. Mate en mano y sentadxs en medialuna, nos disponemos a mirar.