El banco de tres patas o los tres pilares de la técnica de improvisación

Por: Pilar Alvarez Masi

Por diversas circunstancias que no vienen al caso me acerqué al mundo del teatro corriéndome apenas un poco del lugar de simple espectadora y en ese discurrir asisto, durante todo enero, al Workshop Cadencias Emotivas que dicta Fernando Baretto. Son cuatro encuentros, es intensivo y, para mí, todo nuevo, pero soy curiosa y acepto el desafío de poner en práctica lo que llaman la partitura del actor.

Hoy es martes 7 de enero y vengo de oyente; me siento en el piso, un poco a un costado, y recojo las piernas para poder apoyar el cuaderno. Tengo una vaga idea de lo que es Cadencias Emotivas, pero todavía necesito ver la metodología en funcionamiento, sobre todo porque no vengo del teatro y algunas explicaciones teóricas me quedan en el aire. Fernando, el dueño del conocimiento en este momento, afirma que es, fundamentalmente, práctica y observación del día a día.

Empezamos hablando de la música y sus cadencias, de la diferencia entre emoción y sentimiento y de las distintas metodologías teatrales para terminar la introducción concluyendo que, desde Cadencias Emotivas, se busca construir al personaje sin riesgos    y sin estar involucrado emocionalmente porque, y voy a decir algo obvio, el que tiene que emocionarse, si vamos al caso, es el espectador. Para comenzar a pasar la teoría por el cuerpo mis compañeros improvisan una escena teniendo en cuenta tres preguntas fundamentales: ¿quién soy? ¿dónde estoy? y ¿cómo me siento?, a lo que luego le suman cinco elementos más que funcionan a modo de base sobre la que trabajar. Improvisan, sí, pero hay pautas y también bloqueos que es necesario desandar. Yo, mientras tanto, observo y dibujo (mejor dicho, copio de la pizarra) un banco con sus tres patas: la entidad emotiva (más tarde entenderé por qué se le da esta nombre y no el de personaje), el lugar o situación y el compromiso emotivo y anoto al lado que para la improvisación hay también una técnica, si no contesto las tres preguntas mencionadas antes o, lo que es lo mismo, si no tengo firmes las tres patas del banco, no hay material para trabajar.

Cuando termina la clase, dos horas y media después, todavía no entramos de lleno en qué es Cadencias Emotivas, pero, aun así, me llevo mucho conocimiento para sistematizar. Me da curiosidad esto que afirma Baretto de que con esta metodología todes pueden actuar: ¿será que yo también?