TEJEDORA MAPUCHE DEMOSTRANDO SU CREATIVIDAD.

TALLER GRATUITO DE HILADO Y TEJIDO EN TELAR
a cargo de Rosa y Ana Maldonado (mujeres tejedoras mapuche)

Sábado 9 de mayo de 9 a 11.30 hs.
Centro Municipal de Cultura (Quintana 172).

Como parte de los festejo del primer aniversario de la creación del Ministerio de Cultura de la Nación, las Casas de la Historia y la Cultura del Bicentenario del país organizan actividades culturales gratuitas en coordinación con el Ministerio.
En este marco, el Programa Nacional “La Música de Todos” se presenta en Santa Rosa con un Taller gratuito de Hilado y Tejido en Telar, a cargo de Rosa y de Ana Maldonado (mujeres tejedoras mapuche), destinado a público en general.
En las manos de la tejedora mapuche, el telar se transforma en un encuentro entre lo divino y lo humano, entre el pasado y el presente de un pueblo y por lo tanto, en una estrategia pedagógica evocadora de los mitos originarios y representación de su supervivencia en el tiempo.
La inscripción se realiza en mesa de entradas del Centro Municipal de Cultura (Quintana 172) de 8 a 21hs.

El arte y trabajo del tejido a telar es una de las tradiciones culturales más antiguas del pueblo mapuche y una manifestación clara de la importancia de la mujer como transmisora de vida y cultura en esta sociedad.
El origen de la técnica se remonta a un hermoso mito cosmogónico. Lalen Kuze, la araña madre, gran tejedora de la naturaleza, transmitió la habilidad y el arte de tejer a Üllche Domo, la primera mujer, origen del pueblo mapuche y primera transmisora de esta gran sabiduría.

Las mujeres se relacionan con este arte desde su primera niñez, siendo conducidas por una ñimife (maestra), su madre o abuela. Las niñas ayudan en el escarmenado de la lana y según su habilidad, comienzan a hilar. También ayudan a colectar las frutas, hojas, líquenes, involucrándose en la labor de teñir con elementos de la naturaleza, buscando imitar los colores del relmu (arco iris) que el wenumapu (cielo) despliega con esplendor entre la llovizna y el sol.

Mirando y escuchando las historias de las mujeres mayores, las niñas adquieren los secretos de la naturaleza: una enseñanza sagrada, en donde las hebras multicolores del tejido organizan un entramado para la comprensión del “Ser Mujer”. “Así se hace, como siempre lo hicieron las antiguas”, se repite a las principiantes. Este ceremonial permite la trasmisión de la herencia ancestral del pueblo mapuche a la sangre joven que deberá mantener el hilo delicado de la tradición y sabiduría ancestral.