MuseoArtes

El Museo Provincial de Artes, invita a la inauguración de las muestras SIGNOS – Obras de Colección de la pinacoteca del Museo – con visita guiada a cargo de Miguel de la Cruz.
y
SUPERPOSICIONES – pinturas de Alejandra Zucconi y Daniel Chiaravalle, integrantes de la SAAP (Sociedad Argentina de Artistas Plásticos).
Los artistas llegarán desde Buenos Aires, para participar de la inauguración y dialogar con el público asistente.

Viernes 12 Diciembre | 20:00hs. | 9 de Julio y Villegas
Museo Provincial de Artes

Continúan las muestras :
“Experiencia Natural”, fotografías de Javier Martín y “Pasiones Argentinas” -fútbol, burros, tango y política-, pinturas de Marta Rivero.

* Las cuatro muestras permanecerán en exposición durante los meses de enero y febrero de 2015 *

superposiciones

SIGNOS, por Miguel de la Cruz.

Desde la semiología se ha diferenciado lo que es signo de lo que es significación, ya que el signo no siempre quiere decir algo en particular, sino que más bien señala, indica algo, aunque también puede excitar la comprensión al sintetizar un estímulo original, de acuerdo a la teoría de Charles W. Morris, en la que el signo sostiene tres tipos de relación: con otros signos, con objetos designados por el signo y con el sujeto que los usa. Siguiendo este pensamiento, la obra de arte en sí misma sería un signo e incluso el proceso creativo sería una sucesión de signos que va interpretando, encubriendo, sugiriendo y formulando un mensaje. En las artes plásticas, se asocia el signo a los medios, que son aquellos elementos de representación a través de las formas, las líneas, las texturas, el espacio, el color, y los materiales empleados para su realización.

El parentesco del signo con el símbolo es cercano, al punto que a veces se los confunde. Pero mientras el signo es fijo, rígido y concreto (por ejemplo, una flecha de tránsito), el símbolo es variable, universal y abstracto, puesto que está significando un sentimiento o una idea, algo que trasciende lo que presenta en sí mismo (por ejemplo, la cruz cristiana o la luz simbólica que brota de los objetos en ciertas obras barrocas, para indicar luz propia, espiritualidad).

En este sentido, toda esta muestra se caracteriza por obras que tienen a los signos como temas o como presencias evidentes. Algunos de ellos son flechas, números, cráteres, pictogramas rupestres, colores, texturas, geometrías, o indicios de objetos que demarcan unos límites o los proyectan a lo indeterminado.

En gran medida hay obras emparentadas con el constructivismo americanista del uruguayo Torres García y una cierta metafísica surreal que indirectamente se relaciona con este artista paradigmático. Las tres esculturas ubicadas estratégicamente en la sala hacen las veces de signos que por sus formas –ya sea en el objeto armado con hierros oxidados, en la elipsis metálica de la cerámica, y en el contorneo ascendente de la pieza totémica- están indicando un recorrido en este laberinto de signos que responden a tendencias y épocas.

SUPERPOSICIONES, por Miguel de la Cruz:

Los dos, bien distintos, tienen en común una forma de tratar el espacio por medio de la superposición. Claro que son dos formas diferentes de superponer.

La proyección, el recorte, lo geométrico conteniendo lo orgánico, son las coordenadas que construyen y organizan la obra de Alejandra Zucconi, mitad figurativa, mitad abstracta. Su espacio es un paisaje acotado: una luna, un parque, se encuadran en una geometría que al facetarse sugiere una descomposición lumínica, descubriendo distintas transparencias y reflejos. Con cierta calidez cromática representa el otoño; con azules violáceos poetiza lo lunar y el invierno. El tiempo se expresa en un tipo de luz.

Por encima de las formas superpuestas, la obra de Daniel Chiaravalle se plantea desde figura y fondo, con una fuerte presencia de amarillos, entre azules, rojos, verdes y blancos. Pero también hay planos de superposiciones que proceden de distintos ámbitos y generan un corrimiento espacial de tiempos y situaciones, cercanos a la comicidad: un cuerpo de mujer cubierto con un vestido estampado por un gran dólar, tiene cara de un prócer con peluca, los miembros un poco desarticulados, todo es defasaje, pareciera que a las partes les cuesta formar un todo.

Los dos son fragmentarios. Pero mientras Zucconi condensa el espacio en planos luminosos, cortados en tiras como a tijeras, diagonales, verticales, horizontales, flotantes, Chiaravalle integra presencias discordantes como es un par de huevos fritos que pasa a ser una presencia insoslayable, posados en un libro, en una balanza o en un sillón, sin manchar la superficie, sólo simbolizando, tal vez, una alteración de lo concebible y un hecho consumado, que está frito, por así decir, como un huevo. La ironía es el factor que mueve la estética de este autor, un sentimiento del mundo que se encuentra desde el primer surrealismo y que sabe a esa decepción propia del escepticismo que campea esta etapa de la modernidad.

El sentido lírico anima el espacio en Zucconi y tanto lo sublime como lo melancólico responden a un estado existencial.

Dos tensiones, si se quiere, con diferentes grados de percepción y de humor.

Acerca de los artistas:

Alejandra Zucconi. Nació en Buenos Aires el 3 de noviembre de 1961.
En el año 1983 egresó de la Escuela Nacional de Cerámica, con los títulos de Profesora Nacional de Cerámica Artística y experta en Esmaltado de Metales. Realizó estudios de dibujo y pintura con los profesores Oscar Capristo y Alberto J.L. Urbini.
Desde 1977 participa de numerosos salones Nacionales, Municipales y Privados, en los cuales obtiene desde primeros premios a menciones especiales.
Expone sus obras en forma individual desde 1986 y también en numerosas muestras colectivas de pintura,dibujo, cerámica y esmaltado artístico de metales en Galerías y Museos de la Capital e interior del país.
Poseen sus obras: el programa»Historias de la Argentina secreta» de ATC, la Asociación Italiana de Belgrano, el Museo de Arte «Angel María de Rosa» de Junín, y coleccionistas particulares de Alemania, Argentina, Chile, Italia, Suecia, Suiza y U.S.A.

Daniel Chiaravalle. Artista plástico y escritor argentino, nacido en 1958. Comienza a exponer sus obras a partir del año 1984, hasta el presente lleva realizadas más de 300 exposiciones individuales y colectivas habiendo obtenido numerosos premios. Mención de honor, Ilustración de Poesias Latinoamericana, Galería de Arte Martin Malharro. Año 1985. Premio Salón Nacional de Pintura Galería de Arte Bolpe Stessen año 1986. Primer Premio Mural Banco Ciudad de Buenos Aires, entre muchos otros premios nacionales e internacionales. En su taller imparte clases de dibujo y pintura en la ciudad de Tigre, provincia de Buenos Aires.